ven acá, siéntate aquí
ven acá, siéntate a la vera mía
tú en una silla y yo en otra
me cuentas tus alegrías
que las mías eran muy pocas
y quisiera tener
la boquita de azúcar cande
pa yo hablarte y no ofender
qué trabajito a mí me cuesta
pa buscar mi bienestar
la puerta donde me arrimaba
yo la encontraba claveteá
vámonos pa Roma
que el padre santo es muy bueno
y al que es malo lo perdona