Adan

Locura de brisa y trino

Manolo Sanlucar, Carmen Linares

A la puerta Federico llama
si si
a la puerta Federico llama

Arbol de sangre moja la mañana
por donde gime la recien parida
su voz deja cristales en la herida
y un grafico de hueso en la ventana

Mientras la luz que viene fija y gana
blancas metas de fabula que olvida
el tumulto de venas en la huida
hacia el turbio frescor de la manzana

Adan sueña en la fiebre de la arcilla
un niño que se acerca galopando
por el doble latir de su mejilla

Pero otro Adan oscuro esta soñando
blanca luna de piedra sin semilla
donde el niño de luz se ira quemando